Y es que nosotras nunca nos parecimos a ella en nada.
No sabría decir quienes eran las populares, si ellas o nosotras, y es que nosotras y también aquellas, siempre destacábamos, pero por cosas totalmente distintas.Ellas por su lado, eran las más chidas, las de los kilos de maquillaje en la cara, las del cuerpo perfecto, las del novio guapo; un piche cholo que venía a la salida por ellas, en las baratijas de sus super-carros y su super-música-rara, pero lo más patético, era que vivían a tres cuadras de ahí. ¿Esa era la diferencia?¿El lugar de donde proveníamos?
Ellas eran las que se veían involucradas en todo, sobro todo, las peleas de faldas y el pinche chisme.
Ellas todo el tiempo querían tener la atención de todo el que estuviera a su alrededor; las minifaldas, el volumen chillante de su voz, el maquillaje, el peinado, incluso el novio, todo para llamar la atención.
En cambio, nosotras ni nos parecíamos a ellas, eramos lindas pero cuidadosas, eramos bellas pero decentes y ante todo, humildes.
Nosotras siempre destacamos, pero por cosa muy distintas, nuestro máximo encanto: nuestra inteligencia, que tal vez para ellas era nuestro peor defecto, pero era lo que si ellas hubieran tenido, no serían ellas, si no nosotras.
Nosotras no teníamos novios, los chavos solo se acercaban en busca de una amistad sincera, solo eso.Nos sabíamos divertir hasta donde nuestros principios nos limitaban. Ellas rebasaban todas las expectativas llegando a hacer los papelones, que para ellas eran sus máximos logros.
Nosotros aveces queríamos ser como ellas, pero ellas siempre han querido ser como nosotras. Tal vez con un poco más de suerte, yo sería una de ellas, o ellas como yo .*
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